El Casco Histórico reúne la historia y la memoria de Buenos Aires. Ubicado al sur de la Ciudad, está conformado por los barrios de San Telmo y Monserrat y contiene la mayor parte de los edificios más antiguos de la Ciudad, además de otros de importante valor patrimonial de épocas posteriores. Las calles empedradas, las farolas, los balcones y los patios con aljibe, las iglesias, los museos, las ferias, los cafés notables y el tango que se oye en cada esquina, hacen del Casco un extraordinario testigo del tiempo y uno de los referentes fundamentales de la identidad porteña.